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¿Necesitamos siempre una muerte? |
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Especial de Marcelo Ernst desde Buenos Aires (*): El desgraciado hecho de Neuquén hizo falta para que pongamos atencion a la educación |
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1/1/2008 |
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El desgraciado hecho de Neuquén hizo falta para que todos pongamos la debida atencion a un problema que se acentuó en las últimas décadas: la educación.
En su sentido más amplio, desde la primaria a las escuelas agrícolas, están todas dentro de un desmadre estratégico que nos aleja cada día de la Argentina Grande que los no políticos queremos. No olvidemos que, casualmente, este pueblo limitado por su educación, salud, etc. convierte a nuestra política en un “negocio de bajo costo”.
Volviendo al tema inicial, los argentinos metemos los problemas debajo de la alfombra: educación, seguridad, justicia, nuestros viejitos, los chicos desnutridos y/ o drogados, etc; hasta que la realidad inunda la pantalla y se nos muestra inevitablemente y por comodidad la hacemos nuestra. En ese momento tomamos conciencia ¡cómo si todo hubiera ocurrido hoy! Es parte de esta Argentina hipócrita que prefiere una “cómoda verdad”.
Los problemas estan ahí, perdimos todos los honores que hace treinta años ostentaba este país por su nivel académico. Por supuesto que de una u otra manera Todos contribuimos a esta realidad. Le siguen la seguridad, la salud, la ganadería, etc., etc.
Tenemos que afrontar las dificultades antes de que ocurran hechos terribles, y lo repito una vez más: este año electoral pensemos, por una vez, que país queremos y después, involucrémonos, hablemos con la familia, instalemos los temas en lo cotidiano. Son nuestros, ¡no le pasan a otro! Hasta el domingo. marceloe@gentedecampo.com
(*) Conductor de Gente de Campo
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