En la educación, el sentido común es mucho mejor que veinte teorías

Por Mariano Narodowski desde Buenos Aires (*): El 50% de los alumnos de la Ciudad de Buenos Aires va a una escuela privada

1/1/2008

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A veces, en la educación, el sentido común es mucho mejor que veinte teorías. A pesar de todos los problemas políticos, la dictadura, las crisis económicas, tenemos una juventud que tiene muchos problemas, pero es una juventud activa y que claramente descree de la política. Existen muchos motivos para ser descreídos.
Hay que comprometerse en vez de confrontar: la confrontación tiene que ser una excepción en la vida; la regla es el compromiso, para vivir mejor, para estar asociado a los problemas y poder resolverlos. En mi caso es así, yo me metí en política de grande -hace 5 años más o menos-. Si bien siempre me gustó, y cuando era maestro estaba en el sindicato, una de las cosas que veo es que, con el tema de las escuelas que se pelean, la resolución a ese problema viene de la política. Pero de la política bien entendida; es decir, la acción del Estado para crear canales de diálogo entre los pibes, y que ellos encuentren la solución, como por ejemplo, llevarlos a hacer actividades conjuntas.”

Creo en un sistema de educación superior que dé oportunidades a todos. Algunos irán a la universidad; otros a las universidades del interior, en donde hay vacantes; otros irán a institutos de formación docente; otros al nivel terciario y no universitario para ser buenos técnicos y prepararse para los negocios y para el mundo productivo. Ese es el modelo de los países desarrollados.
Sin ir más lejos, en la Capital Federal, con el presupuesto que hay, 700 chicos empezaron más tarde porque no había vacantes. Ese es un problema de organización y no de dinero. Es la falta de compromiso con la educación. La falta de entusiasmo que se ve con la formación es lo que da bronca. También es un problema de la sociedad: nosotros, como papás, como educadores, también tenemos que revisar lo que hacemos. Pero además, como conjunto, tenemos que pensar que en la educación se juega todo en la Argentina.”

El 50 % de los alumnos de la Ciudad de Buenos Aires va a una escuela privada. Es un récord mundial. En algunos barrios de zona norte, sube al 65 %. La clase media e incluso baja se va de la escuela estatal, porque la escuela privada resuelve ciertas cosas que la estatal no.
Las cosas no son blancas o negras. Hay escuelas privadas que son muy buenas, pero también hay escuelas estatales que son espectaculares, incluso con muy pocos recursos, y no se sabe cómo producen una educación de excelencia.
Me parece que la solución desde el Estado no es hacer esta diferencia, sino apoyar a quienes hacen bien las cosas, a las escuelas estatales, para que den más igualdad de oportunidades, para que los que menos recursos tienen puedan educarse más. Y a los que no hacen muy bien las cosas, ayudarlos para que las hagan mejor y controlar que el nivel educativo sea el que toda la sociedad está esperando. Porque si hay algo en lo que estamos todos de acuerdo en la Argentina es en que la educación no está bien.
Alguno podrá mandar a su hijo a una escuela y pensar que con eso se salva, pero no hay salvación individual, la salvación es colectiva, con una educación de calidad para todos.”

Tengo muchas diferencias personales con Mauricio Macri: yo soy de Villa Crespo, que es un barrio de clase media a media-baja; ni siquiera soy hincha de Boca Juniors; tengo una biblioteca distinta a la que tiene él; estudié otra cosa -él ingeniería y yo humanidades-. Me costó mucho vencer los prejuicios que la gente tiene. Pero en determinado momento me di cuenta de que Macri es un tipo que tiene equipo, que tiene plan, que escucha a los que saben. Es respetuoso del conocimiento, jamás contesta un insulto, siempre va para adelante, proponiendo.
Creo que no sólo él, sino él y el equipo que formó con Gabriela Michetti, son la posibilidad de atrevernos a estar un poco mejor en la Ciudad de Buenos Aires
.”

Tanto a Jorge Telerman como a Daniel Filmus los valoro, me parecen tipos con buenas intenciones. No creo en la política de suma cero. Ambos en sus áreas han hecho un aporte.
El problema que me suscita tanto Telerman como Filmus es que formaron parte de una continuidad de 10 años.”

(Acerca de si el pueblo judío tiene a la educación como un valor trascendental) Cuando un pueblo fue perseguido y humillado durante milenios, necesita transmitir su conocimiento y su tradición en el núcleo familiar, y por eso la educación es lo más importante.
Rabino quiere decir maestro. Y un templo es una escuela. En el judaísmo, donde hay tantas corrientes como en el cristianismo, tenemos un acuerdo como pueblo de transmitir un legado milenario de una generación a otra
.”

El Colegio Nacional de Buenos Aires, es una figura representativa, al igual que el Carlos Pellegrini. Tienen los mejores alumnos, porque toman examen de ingreso.
Horacio Sanguinetti, el rector del Buenos Aires, y Abraham Gak, el del Pellegrini, son dos grandes maestros de la educación argentina.
El desafío es tomar esos modelos pedagógicos y llevarlos a los barrios y a los colegios que los necesitan.”
celestesenra@gmail.com

(*) Doctor en Educación, Candidato a legislador por el PRO

 

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