El país está mal por acción y por omisión

Por Eugenio Burzaco desde Buenos Aires (*): Está claro que después de que ocurrió una crisis tan profunda, la gente, como ahora estamos un poco mejor económicamente, le quiera dar continuidad al Gobierno

1/1/2008

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Me gusta mucho el llamado que hacen desde este programa a que los individuos se involucren. Sé que la gente está muy escéptica, descreída, pero muchos de nosotros en algún momento tomamos la decisión de meternos. A mí me pasó en 2001-2002, cuando el lema era el ‘que se vayan todos’, y estaba esa percepción de que el país se nos iba de las manos. Pensé que si los que recibimos una buena educación, el privilegio de haber crecido en una familia bien constituida y demás, podemos devolverle al país, por lo menos un ratito de nuestro tiempo, algunos desde la política y otros desde una ONG, en su pueblo o en su barrio, ayudando un poco a los demás, esto se va transformando en una sociedad más igual.”

En cuanto a los planes de seguridad del PRO, lo primero que pretendemos es recuperar un sistema de premios y castigos que está quebrado. En la ciudad de Buenos Aires, de cada mil delitos que se cometen, solamente en cinco casos se cumple la prisión efectiva. Este es un sistema que está colapsado: la policía, la justicia. Como la justicia es nacional, nosotros hacemos un pedido muy fuerte de autonomía, para tener nuestra propia policía.
Hay un tema serio: a la ciudad en el año ’94 se la ha declarado autónoma, y después se le ha dado una ley, que es la Ley Cafiero, que limitó esa autonomía no solamente en cuanto a policía y a justicia, sino que también en el transporte, el puerto de Buenos Aires, entre otros, que siguen perteneciendo a la Nación. Esto nos pone limitaciones.
Ahora, aun con limitaciones, creo que se puede hacer mucho más de lo que se está haciendo. Nosotros venimos reclamando, y estamos convencidos de que vamos a lograr la plena autonomía de la ciudad, para poder hacernos cargo de esa policía y esa justicia que hoy no están dando abasto para el nivel de criminalidad que tiene la Capital Federal.”

Un problema grave es que a veces uno llega a un juez, y ese juez deja libre al delincuente. Lamentablemente hubo un caso particular donde a un parrillero y a su padre los mató una persona que 48 horas antes había sido puesta en prisión por balearse con la policía. Y una jueza, en este caso, lo dejó libre, y a las 24 horas mató a una familia entera, dejó huérfanos a chicos. Es cierto que la policía, a veces, tiene problemas serios estructurales, no quiero generalizar porque hay gente que se juega la vida ganando sueldos miserables. Aquí también hay que replantearse qué modelo de policía queremos. Con esta capacitación, con esta remuneración, con esta tecnología, es evidente que no vamos a poder combatir el delito. Pero también hay responsabilidad de alguna gente de la justicia que, aplicando el mal llamado garantismo, deja en libertad a gente muy peligrosa que comete crímenes aberrantes. Esto es un todo, es una cuestión integral.”

“Después, hay cuestiones estructurales que hacen al delito: en la ciudad tenemos casi el doble de jóvenes que no estudian ni trabajan; tenemos un problema de adicciones muy fuerte, el sur de la Capital es tomado por narcos que se están matando en las calles. Hay una droga que es muy particular, que demuestra cuánto ha penetrado la corrupción, que es el ‘Paco’. Está compuesto por lo que queda en el fondo de la olla cuando se sintetiza la cocaína. Para que haya ‘Paco’ en un país, tienen que haber laboratorios de producción. No se exporta ‘Paco’ de un país a otro.”

“Nosotros tenemos que cortar con la impunidad. Acá hay 10 años de un gobierno en la ciudad de Buenos Aires -ahora se pelearon entre ellos, pero Aníbal Ibarra y Jorge Telerman trabajaron juntos como 12 años-, y el resultado del caos de la capital es esa gestión que no se ha hecho cargo. Cada uno que asumió prometió el traspaso de la policía y nadie lo cumplió. Nos prometieron que se iban a hacer cargo de la seguridad y nadie lo hizo. La gente está indefensa. Y el ‘Paco’ lo que tiene, además del daño que genera en la sociedad, es que le genera a esos chicos una criminalidad sistémica: ese chico queda atrapado por esa droga que tiene que consumir 10 ó 12 veces por día, y se transforma en un pequeño dealer, un pequeño ladrón que es el que nos mata en la calle por un par de pesos.”

Con el rabino Sergio Bergman tengo una muy buena relación personal. Estuvimos reunidos la semana pasada, y Mauricio Macri y Gabriela Michetti estuvieron esta semana trabajando en su Fundación, comprometiéndonos a trabajar juntos con la ciudadanía. Él dijo que tenía compromisos previos asumidos con Telerman, y que iba a ser fiel a sus compromisos, pero que tenía muy buen entendimiento conmigo y con Gabriela, y estamos convencidos de que vamos a trabajar juntos, sobre todo en algo que a Bergman le preocupa mucho y que a mí también me preocupa, que es la participación de los ciudadanos en la política. Involucrarse, meterse, porque el país está mal por acción y por omisión. Por la acción de algunos, que han sido corruptos, que han llevado mal al país. Y por omisión de muchos, que no nos hemos metido en su momento, para participar y cambiar la realidad.”

“A fines de 2001 y principios de 2002, estaba trabajando en el sector privado, tranquilo. Ahora estoy muy intranquilo. Después de 5 años en la política, si bien veo cosas importantes, veo jóvenes involucrarse, y veo posibilidades de cambio y esperanza a mediano plazo, en el corto no puedo dejar de ser pesimista. He vivido mucha violencia verbal, autoritarismo, poco diálogo, pocas políticas de Estado, poco acuerdo en los temas fundamentales como la seguridad, que es lo que la gente pide. Entonces, se hace un divorcio entre la sociedad y la política. La función nuestra es tender puentes para que la gente se vuelva a involucrar, vuelva a creer, a ser más confiada. Está claro que después de que ocurrió una crisis tan profunda, la gente, como ahora estamos un poco mejor económicamente, le quiera dar continuidad al Gobierno."

El caso Skanska no es sólo un caso, es una modalidad. Creo que la gente es capaz de darse cuenta de estas cosas, y de poder elegir, no dejarse llevar en las elecciones. Las encuestas de la ciudad nos están mostrando que nosotros tenemos una amplia chance de triunfo en el PRO, y que la gente quiere un cambio. Está claro que después de que ocurrió en 2001-2002 una crisis tan profunda, que la gente, ante esa situación económica, le quiera dar continuidad al Gobierno porque ahora estamos un poco mejor. Pero hay muchas cosas que se están haciendo mal: insisto con que lo de Skanska no es un caso aislado, sino una modalidad. Esteban Bullrich, que es compañero mío de bancada, es el que hizo la denuncia, y está convencido de que este es un modus operandi.
Hace unos días me pidieron que declarara, y les dije que los jueces vayan hasta el final. Si se animan a ir hasta el final, y en tiempo y forma, sería muy bueno, porque acá la Justicia siempre actúa cuando los políticos se van del Gobierno. Que pueda actuar ahora sería un gran ejemplo para el futuro y probablemente empecemos a evitar estas conductas que tanto mal le hacen a la Ciudad.”

Espero que la gente no pierda las esperanzas y vaya a votar. Que piensen y que vayan a votar.”
eburzaco@diputados.gov.ar

(*) Diputado Nacional por Buenos Aires (PRO) y Licenciado en Ciencias Políticas


 

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