Acá las petroleras tienen más beneficios

Por Federico Bernal desde Buenos Aires (*): En el ‘89 teníamos 35 años de horizonte de reservas de gas natural. Hoy sólo tenemos 7

1/1/2008

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Mi bisabuelo fue el descubridor del petróleo en la Argentina, el ingeniero Enrique Hermitte. Esto ocurrió en 1907, en Comodoro Rivadavia, trabajando para el Estado. YPF en ese momento no existía (fue fundada en 1922), y él trabajaba para el Departamento de Agricultura, del que dependía la prospección del subsuelo en búsqueda de petróleo y agua, que comenzó en 1902.”

Con respecto a la situación energética actual, voy a tener que empezar a explicarla con una ambigüedad, como si fuera político. Sobre si existe una crisis energética o no, que es la pregunta del millón, la respuesta es sí y no.
En principio, decimos que sí existe una crisis, para la gente, porque la ha visto en estos días, donde tuvimos escasez de gas natural que se sintió en todo el país
. Chile también la sintió, y la sintieron las Pymes que están paradas (esto se debe a que casi el 30% del suministro de la entrega de gas va para las industrias). Con la electricidad también hay problemas en la generación, porque el 52% de esa generación es provista por termoeléctricas que se abastecen casi en un 83% en base a gas natural.”

El problema nació a raíz de la privatización de YPF y Gas del Estado. En 1989 la Argentina tenía 35 años de horizonte de reservas de gas natural. Hoy tenemos 7. Esto se debe a que durante la década del ’90 no se realizaron inversiones en exploración.
En esa época, nuestro país exportaba al nivel de los países miembros de la OPEP, como Arabia Saudita o Venezuela.
Durante toda la Historia de YPF, nunca se exportó petróleo ni gas natural. En los ’90 se comenzó a exportar crudo luego de la privatización; y gas natural, luego del Acuerdo Gasífero de Integración entre la Argentina y Chile, firmado por los presidentes Eduardo Frei y Carlos Menem.
Chile, país no gasífero, se hizo hidrocarburífero dependiente. Su matriz energética depende del gas natural, como la Argentina. Nosotros no somos un país gasífero, no tenemos reservas como tienen Venezuela o una potencia como Rusia, por ejemplo. Sin embargo, comenzamos a exportarle gas a un país que tampoco era gasífero, y cuyas inversiones rondaron los 6 mil millones de dólares en 10 años (de 1995 en adelante), se confluyeron en una matriz que se hacía dependiente del gas natural que no tenían.”

Lo que nos está pasando depende de muchos factores como la falta de inversión, la política de privatización, la ausencia del Estado como ente de contralor y gestionador de la cadena en el sector energético.
En este momento, la inversión en materia de extracción de petróleo es negocio en el mundo entero. Más allá de todo, se sigue vendiendo a precio internacional, y si bien se le aplican retenciones, las empresas que extraen y exportan (se sigue exportando alrededor de un 20%), liquidan un 70 % de las divisas generadas directamente en el exterior, con lo cual ni siquiera pasan por el Banco Central. Las empresas petroleras o las operadoras en la Argentina tienen beneficios como en ninguna parte del mundo, a partir de la privatización.
Cuando uno analiza cómo fue incrementándose el precio del barril de crudo durante toda la década del ’90 y principios de 2000 hasta hoy –en los dos últimos años aumentó casi exponencialmente-, las inversiones en nuevos pozos de exploración cayeron proporcionalmente, y eso no se entiende.”

“En los análisis que hicimos de la proyección de la demanda y la oferta de energía eléctrica planteamos 3 escenarios: uno muy alto, uno medio y uno bajo. En el caso del alto, que es el que se está percibiendo y viviendo actualmente (hablamos de un 5 o 6% de la demanda), consideramos que de manera perentoria, este gobierno tiene que invertir en la diversificación de las fuentes de energía para que no ocurra lo que está ocurriendo, y tiene que prohibir las exportaciones de gas natural.”

Vamos a seguir teniendo focos aislados de escasez de energía. En el caso del gas natural, todo depende de la decisión que tome este gobierno para lo que queda del invierno. Es un tema político, porque las exportaciones de gas a Chile tienen que mantenerse en los porcentajes y en los volúmenes que la Comisión de Energía de Chile dijo que está bien para llegar a las residencias; pero si uno analiza, en mayo en el Enargas, cuáles fueron los gasoductos que se restringieron, los de Chile se limitaron sólo los que abastecen el área metropolitana de Santiago. Llamativamente, no se cortaron los que llegan a una empresa que se llama Metanex, que es una empresa canadiense que exporta el metanol que se produce a partir del gas que la Argentina le vende.”
calidad@siicsalud.com

(*) Analista energético de la Universidad del Salvador y del Centro de Investigaciones de Ciencia y Tecnología


 

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