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Son todos una manga de caraduras |
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El 2007 todavía va a seguir siendo un buen año para la Argentina. La economía va a crecer entre un 7.5 y 8 %, sin dibujos, olvidémonos de todas las mentiras que el gobierno después puede cometer |
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1/1/2008 |
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Por el Dr. José Luis Espert (*)
"Aun sin mentiras, este año pinta como un año muy bueno. Se va a crear empleo, el desempleo va a bajar un poco; con una inflación alta, la verdadera, que más o menos está en el 20%, porque lo del año pasado ya era un dibujo y lo que pasó en enero directamente es un escándalo. Y yo creo que debería haber denuncias penales por lo que se hizo en el INDEC y lo que se está haciendo. Estamos en un problema, lo que pasa es que la inflación está en un 20% y va a impedir seguir mejorando los indicadores de pobreza y de indigencia y de equidad distributiva.
"El 2007 es un año bastante parecido al 2006, y yo diría que hay que empezar a marcar los riesgos del tipo económico -a pesar de este pronóstico optimista- que son: primero, la inflación, que está muy alta y en algún momento le puede provocar mucho miedo a la gente a la hora de consumir. La inflación es una amenaza que tiene el crecimiento económico de nuestro país, no este año, pero sí a partir de 2008 o 2009 hacia adelante. El gobierno debería cuidarse de la inflación verdadera, no del dibujo que va a hacer sistemáticamente”. “Habría que hacer ajustes para evitar tener problemas en el mediano plazo. Aunque no ajusten tarifas, con toda la chanchada que están haciendo de subsidios cruzados o de importarle a Bolivia el gas a un precio carísimo que no se lo quieren pagar a la gasífera o a la transportadora acá, yo creo que van a seguir zafando. No creo que vaya a haber grandes cambios ahí".
"El segundo problema que hay que mirar con cuidado, es el tema fiscal. No sólo el gobierno miente con los números de la inflación, sino que se encarga de manipular bien la situación fiscal que ellos muestran. Presentan el superávit fiscal solamente al gobierno central y ante el pago de intereses. O sea, mejor situación fiscal que la del fisco nacional ante el pago de intereses, no hay, y esa es la que muestra el gobierno permanentemente, sobre la cual hace tanto ‘bombo’. Cuando se le agregan las provincias, que están con un agujero monstruoso; cuando se le agrega el pago de intereses de la deuda pública, prácticamente te quedás con nada de superávit fiscal en un momento en el cual la economía sigue creciendo de manera guaranga, y donde la presión impositiva sobre el sector blanco es guaranga también. Te quedás sin superávit fiscal, con una economía en pleno crecimiento y con una presión impositiva salvaje –el campo es una de las grandes víctimas de esto-”.
“Hacia adelante, las dos luces amarillas son la inflación, que conspira contra todos los indicadores sociales, sobre los cuales el gobierno tiene una gran obsesión, y las cuentas públicas, que otra vez van a dar que hablar en el segundo mandato de Néstor Kirchner o en el primero de Cristina Fernández o en el primero de quien sea”.
“El gobierno compra las reservas acumulando deuda, no las compra por emisión. La acumulación de reservas no es un problema que trae inflación, sino que es un problema que trae mucha deuda pública otra vez. La relación de deuda contra reservas es mala. Ahora, la relación deuda contra reservas de corto plazo, es muy buena, porque la Argentina lo que hizo fue un gran ‘paga Dios’ a los acreedores argentinos. Entonces, depende de cómo se la mire: la deuda en corto plazo es buena, la deuda a largo plazo y contra reservas es muy mala.”
“En cuanto a la reforma previsional, son todos una manga de caraduras: el gobierno, las AFJP y los que van a votar la estatización del sistema. Es de mucha perversión lo que pasa acá: más de la mitad de los diputados y senadores que votaron la ley que privatizaba el sistema de reparto, hace ya 13 años, hoy, sin que les de vergüenza y sin pedir perdón, van a estatizarlo de nuevo. Primero, que pidan disculpas. Este es un tema de falta de valores, falta de moral, porque no es inmoral, ya es amoral directamente la política argentina. Además, por los argumentos que dan para estatizar dan ganas de tirarles un cenicero en la cabeza, otra que Su con Roviralta".
" En el ‘93, cuando se estatizaba el sistema previsional, ninguno de estos señores que levantaba el brazo (el Congreso ya es un gran ‘levantamano’, dicho sea de paso) le dijo a Domingo Cavallo en ese momento: ‘Che, Cavallo, decime una cosa, si privatizamos el sistema y el Estado pierde todos esos recursos, porque se va a ir toda la gente a aportar a una AFJP, ¿vamos a tener un problema fiscal?’. Nadie vio eso. Resulta ser que esa privatización le provocó al país un aumento de su deuda pública de 30 mil millones de dólares".
"Otra cosa importante es que el incremento de la deuda pública durante la década de la convertibilidad fue de 100 mil millones de dólares. O sea, que la privatización del sistema ni siquiera llegó a explicar un tercio de ese aumento. Falazmente, toda la política usa hoy el incremento de la deuda pública como la causa de la crisis de default, cuando es mentira. Es mentira que la privatización fue la causa del default, y nunca se preocuparon por el aumento de la deuda pública cuyo pase a manos privadas iba a causar. Hoy tampoco están analizando los costos fiscales que a futuro va a tener la re-estatización. Nadie le está diciendo a la gente que vamos a tener que ser muy austeros y vamos a tener que ahorrar mucho más que antes, porque vamos a tener que pagar un montón de jubilaciones que antes no íbamos a tener que pagar, porque estaban en las AFJP. La verdad es que esto está todo podrido. Si el gobierno no maneja bien las cuentas públicas, va a tener problemas como hubo siempre para jubilarse en el Estado. Mientras sigan aumentando el gasto público a una velocidad del 30%, como está creciendo hoy, los futuros jubilados que se pasen ahora al sistema de reparto van a tener problemas. Que quede claro que los jubilados del sistema de capitalización que fueron estafados por el default de la deuda no fue culpa del sistema mismo, sino que fue culpa de la irresponsabilidad de todos estos políticos que votaron todos los años presupuestos que aumentaban permanentemente el gasto público. Y eso no quiere decir que no haya que cambiar el sistema, lo que pasa es que hay que hacer otra cosa".
"La Argentina tiene serios falencias culturales, y como los políticos son ‘inteligencias brillantes’ al lado del promedio del pueblo, hacen lo que quieren. Lo que habría que hacer es decirles que no hay nada mejor que cada uno se haga cargo de su jubilación, que se hagan cargo de su vejez, que el Estado no tiene que decirle lo que hay que aportar para jubilarse. Y debería haber un subsidio para aquellos que o estuvieron toda la vida en negro o que no han llegado a aportar la jubilación mínima. Pero la jubilación debería ser una responsabilidad de cada uno de nosotros. Qué es esto de que el Estado nos solucione la jubilación, el problema de la medicina, el problema de la educación”. jle@espert.com.ar
(*) Economista. Titular de Espert & Asociados
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