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¿Confunde la habitualidad del incumplimiento? |
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La falta de responsabilidad de nuestros dirigentes hace del incumplimiento la norma |
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1/1/2008 |
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Especial de Marcelo Ernst desde Buenos Aires (*)
La falta de responsabilidad de nuestros dirigentes hace del incumplimiento la norma, pero sería imposible sin nuestra colaboración. Día a día avalamos la inseguridad, la ausencia de salud o el descontrol del transporte; por citar algunos ejemplos. La noticia es que arreglaron una calle o controlaron ese día en Retiro 200 unidades de larga distancia, cuando es su obligación, para la cual les confiamos nuestras vidas en un sentido amplio.
De cara a la campaña política, es un buen momento para que todos los comunes hagamos un examen de conciencia y pensemos qué tomamos en cuenta para emitir el voto: la simpatía, las amenazas de bolsillo, ¿o caemos, una vez más, en la demagogia barata a que estamos acostumbrados?
Tenemos la responsabilidad de escuchar y meditar sobre qué será mejor para nosotros, los chicos del mañana y el país. Nunca lo hicimos con la debida responsabilidad. Intentémoslo esta vez. marceloe@gentedecampo.com
(*) Conductor de Gente de Campo
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