La economía necesita un ajuste

Por el Lic. Horacio Costa desde Buenos Aires (*): El gobierno no puede ignorar que si el IVA crece más del 30% de un año a otro es porque la tasa de inflación debe estar en el orden del 20%

1/1/2008

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Para explicar la incidencia de las tasas de interés de los Estados Unidos en todos nosotros, hay que partir de la base de que Norteamérica venía creciendo a un ritmo bastante fuerte, con un exceso de consumo por encima de sus posibilidades, con déficit importantes. Esto significa que el resto del mundo le está financiando un nivel de consumo superior a sus posibilidades en cantidades astronómicas.
En un momento determinado, la tasa de interés en los Estados Unidos comenzó a subir (en la última etapa de Alan Greenspan y sobre todo en la primera de Ben Bernanke) y en un punto en esa suba, cuando la tasa de interés es muy baja, hay mucha predisposición de la gente a endeudarse, como en todos los lugares del mundo. A más actividad económica le siguen más déficit y más endeudamiento.
La gente se había endeudado mucho. Las familias de EE.UU. tienen una idiosincrasia de que para adelante todo le va a ir mejor, contrariamente a otros países en el mundo que tienen una idiosincrasia de que todo hacia delante va a ir peor. El nivel de consumo y de compras de bienes inmuebles estaba muy acrecentado. Esos inmuebles, al subir de precio, generan que las hipotecas sean exacerbadas, y llega un momento en que como todo, nunca nada crece hasta el cielo y se provocan problemas y ahí aparece la verdad de la cuestión.
Aquí Bernanke se encuentra en una disyuntiva, porque debe decidir si tiene que frenar el consumo o si tiene que ayudar al sistema financiero para paliar los problemas financieros que pueden tener después del derrame en el sector real. Esto es lo que en economía se llama ‘riesgo moral’, es decir, ayudar a aquel que tomó más riesgos para que, en definitiva, no pague las consecuencias de ese mayor riesgo que tomó.
Al no conocerse exactamente la profundidad del problema (porque es muy difícil verlo en su conjunto), se privilegia contener el asunto financiero. Entonces, los Estados Unidos bajan la tasa de interés para dar una señal de que por lo menos por ahora, privilegian que no haya una crisis en el sistema financiero internacional.
En la inflación, influyó cuando subieron las tasas, porque Bernanke tenía la idea de poner la tasa de inflación en una banda que le fuera cómoda para después manejar el resto de las variables. Esa tasa está en el orden del 2 o 2,5% anual, con lo que, hoy por hoy, no podemos decir que sea percibida como un gran problema.
Ahora, mientras están subiendo el precio del petróleo y de las materias primas, para una economía de esas características es siempre una amenaza.
Mientras Bernanke y los Estados Unidos privilegien este objetivo del corto o mediano plazo que es contener la crisis financiera, tendremos a la economía norteamericana con un aterrizaje más lento; si tiene que ajustar su consumo, lo hará más lentamente y por eso es que todavía es una economía en transición. Ahora, cuando la locomotora del mundo está en transición, el resto del mundo mira con cierta incertidumbre . Esto no significa que para los precios de los bienes que la Argentina exporta haya una amenaza muy inminente, pero los países de los que estamos dependiendo, tenemos que mirar, los movimientos de los grandes países, y saber que los Estados Unidos son una economía que está en transición.”

Las causas de la inflación no son puramente las expectativas. Las expectativas se generan después de que va a ocurriendo un proceso. El Jefe de gabinete dice que no hay un proceso inflacionario, que lo que hay son movimientos individuales de precio que no hacen a un proceso. Yo no estoy para nada de acuerdo con eso. Creo que hay un proceso inflacionario aun con muchos precios de gran importancia que están absolutamente retrasados.
El proceso inflacionario fue, consciente o inconscientemente, impulsado por el gobierno: hay una política fiscal expansiva, porque el superávit va a ser mucho menor este año que el del año pasado, y eso es más expansión de consumo interno; y hace una política monetaria también expansiva. La película es amenazante.

Es una tendencia que los superávit vayan bajando no tan lentamente. Por el lado del superávit comercial (exportaciones menos importaciones) es una tendencia. Mientras, el gobierno sigue incentivando el consumo interno dado que la oferta interna de bienes y servicios está muy rígida porque hay un gran porcentaje de capacidad instalada utilizada, es decir, que queda poco y hay que invertir más para poder hacer frente a esa mayor demanda. Con lo cual, la inversión por demanda es una inversión de corto plazo y la de largo plazo, la verdad es que en los últimos años no la hemos visto. Entonces, frente a una oferta rígida, un impulso en la demanda trae un incremento de precios. Eso es una tendencia.
Por el lado de la parte fiscal, también es una tendencia, porque en los últimos años vimos una aceleración desproporcionada del gasto público respecto de los ingresos y con una particularidad que es que los ingresos fiscales están muy relacionados con la inflación y con el nivel de actividad. El gobierno no puede ignorar que si el IVA crece más del 30% de un año contra otro es porque la tasa de inflación debe estar en el orden del 20%. Porque si hay 7 u 8% de incremento por nivel de actividad y hay 2 o 3 puntos por eficiencia tributaria -vamos a darle ese handicap-, el resto es inflación. De modo tal que el gobierno está pudiendo cobrar ese impuesto inflacionario y ese es un gran handicap que no tiene que desaprovechar. Eso, por supuesto, va en contra de la gente, todo impuesto va en contra de la gente. Pero mientras sucede, no lo puede desaprovechar, y si estira mucho los plazos, le va a pasar.”

Veo que el próximo gobierno, sea quien sea, va a tener que pagar los costos de los buenos logros de éste, ya que han tenido costos altísimos.
Ineludiblemente, esta economía que anduvo muy ligero en una recta con viento a favor va a tener que doblar. Alguna corrección va a tener que hacer. No los llamemos ajustes, es una corrección. En principio, creo que está en condiciones de hacerlo, porque tenemos algunos activos como la porción de reservas, el mismo superávit fiscal primario, la posibilidad de que frenando un poco el gasto y manteniendo una cierta inercia de ingresos se va a recomponer la solvencia fiscal. Lo tiene que hacer.
Ahora, uno no sabe exactamente si hay un diagnóstico en común, que es lo primero: para poder hacer algo en común, tenemos que compartir el diagnóstico, y lo tiene que compartir multisectorialmente. Me parece que hay chances de que ocurra. No deberíamos descartar la chance de que pase. Lo que no sabemos es cuándo va a ocurrir.
Es inevitable, a esta altura del partido, que la economía argentina vaya a una suerte de viraje o ajuste.
Creo que el año que viene va a ser más duro para los ciudadanos. Debería ser un poco más duro cuanto más rápido se ataquen los problemas, cuanta más pericia haya. Menos dificultoso va a ser porque todavía hay condiciones externas favorables para la Argentina. Vamos a ir lentamente acercándonos a una pared; o más rápidamente, dependiendo de las condiciones externas que enfrentemos.”
hecosta@dpaconsultores.com.ar

(*) Economista. Socio fundador y Director Ejecutivo de la consultora Dagnino Pastore, Costa & Asociados (DPA Consultores)


 

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