Los argentinos, con ser casi coherentes ya estamos contentos

Este año tenemos una perspectiva de crecimiento más suave que la del anterior.

1/1/2008

Tamaño de letraTamaño de letraTamaño de letraTamaño de letraImprimir
Por el Lic. Orlando Ferreres desde Buenos Aires (*)

"En 2006, el crecimiento fue del 8,5 % en todas las actividades y ahora estamos entre un 6,5% y un 7 %, porque se agotó bastante la capacidad disponible que hubo después de 2002. Si bien hubo inversiones nuevas, eso permite crecer a un ritmo más lento: nosotros invertimos el 23 % del PBI (Producto Bruto Interno), mientras que China invierte el 42%. En lo que se refiere a inversiones internas, estamos mejor. Si lo comparamos con los '90, estamos un 7% abajo, porque hay que medirlo en dólares. En cuanto a inversión externa, estamos a la mitad. Es decir que el extranjero no confía. Midiéndolo en base al PBI, estamos igual que en esa década, pero hay que tener en cuenta que este producto tiene precios congelados, por lo que, en dólares, es mucho más chico que el de los '90. Los números son engañosos, pero hay que saber descubrirles el secreto. La gente común no sabe cuánto es la inflación, pero la va sintiendo en el bolsillo."

"Los nacionales invierten más, porque los extranjeros tienen baja confianza en la Argentina. Básicamente, el inversor extranjero ve como riesgo muy bajo a los Estados Unidos: si un país está pegado a esa potencia, lo ven también como riesgo bajo. Eso es lo que hizo Menem, que engañaba un poco a los inversores, pero logró que vinieran los franceses, los españoles, los italianos y los alemanes. Ahora, además de estar peleados con muchos, somos amigos del mayor enemigo de EE.UU en Latinoamérica, que es Hugo Chávez, y eso al inversor extranjero le da miedo. El Gobierno puso una agencia para aumentar las inversiones, a cargo de la Dra. Beatriz Nofal. El argentino, con ser casi coherente ya está contento."

"En cuanto a los precios, hay que hacer aclaraciones. Por ejemplo, los de la energía eléctrica están congelados para las casas, pero no para las industrias y comercios, donde aumentó un 16% en febrero. El precio en dólares de la energía está más alto que en la década del '90. En algunos lugares, se subsidia a la clase alta. Todavía no se pudo encontrar la vuelta, porque es un año de elecciones, pero no se sabe a quién defiende este gobierno. Por eso digo que acá, 'casi coherentes' está bien, no hace falta serlo un 100%”.

“En general, en todos los productos hay precios 'flor de ceibo', como en la época de Perón, y otros libres, aún en los servicios. En la industria no están congelados, entonces tienen que cobrar más caros los productos, porque les aumentan los servicios. El teléfono fijo está congelado, pero la tarifa de los celulares está libre; el asado está controlado y el lomo está libre; la garrafa cuesta muy cara y el gas está controlado. Los pobres van cayendo, se los perjudica. Hay una diferenciación del producto dependiendo a dónde va: hay algunos congelados, otros semi y otros están libres. Este año, con elecciones, no podemos esperar que se acomode. Siempre un aumento de precios es impopular, o sea, resta votos. Pero sí se espera que en 2008 se ordene y se establezca a dónde vamos. Entonces, por ahora, creo que las empresas y toda la población van a entender este tipo de distorsiones que, aunque no les gusten, las pueden llegar a tolerar. Pero el año que viene no las van a tolerar y van a reaccionar diciendo que desde 2002 ya pasaron seis años y que todo tiene que estar ordenado de manera tal que en el largo plazo sea lo mismo que ahora, que se pueda ver un horizonte hacia donde vamos. Por lo tanto, 2008 va a ser un año difícil, con lo cual ahí van a tener que sincerar todas las contradicciones."

"El mundo ya no es lo que era. Empieza a tener guiños negativos que avisan para que nadie se pueda sorprender de que haya un problema en el mundo. Porque cada tanto, cualquier pavada que dice Greenspan, como cuando dijo que 'si uno hace mucho que no tiene una recesión, está muy cerca de la próxima', y eso causó revuelo, porque hay un ambiente de fondo y de alerta. Uno tiene que anticiparse: antes de que llegue la tormenta, hay que poner la lona para no mojarnos."

"Yo me conformaría con que los candidatos me dijeran a qué país nos vamos a parecer, para saber hacia dónde vamos. Hay un maquiavelismo que dice que para los negocios hay que ser de derecha, porque el empresario tiene que ganar. Para la educación, por ejemplo, hay que ser de izquierda. Y para todo lo demás, se puede ser de centro. Esto viene desde hace un tiempo."

"Hoy se gana más que en 2002, de ese pozo donde estuvimos logramos salir bastante, no sólo porque se gana más, sino porque hay 3 millones más de personas que antes no tenían trabajo y ahora sí. El PBI ha crecido entre un 8% y un 9% cada año. Con respecto a la década del '90, y medido en dólares, ganamos menos, porque el salario medio era de 800 dólares y hoy serían 2400 pesos...
Seguir teniendo una esperanza hacia el futuro va a depender de que se ordene la economía después de las elecciones."
info@ojf.com

(*) Economista, titular de Orlando J. Ferreres & Asociados


 

Firenox Internet