La inflación es un flagelo muy serio

La inflación es la forma de sacarle el dinero a la gente sin que se de cuenta

1/1/2008

Tamaño de letraTamaño de letraTamaño de letraTamaño de letraImprimir
Por el Lic. Douglas Elespe desde Buenos Aires (*)

“Básicamente la inflación es un flagelo muy serio, porque resulta ser un impuesto invisible. Los gobiernos apelan a la inflación que es la forma de sacarle el dinero a la gente sin que se de cuenta. Además el problema de este impuesto que resulta ser invisible es que afecta seriamente a la inversión porque uno no sabe muy bien cual será el resultado final de su inversión, entonces desalienta emprendimientos de riesgo. Es mucho más rentable invertir en el corto plazo poniendo el dinero en un banco que arriesgando en cualquier emprendimiento, porque a las incertidumbres propias del emprendimiento se le agregan las de no saber cual será el resultado final de su caja. Segundo, porque tiende a castigar más al asalariado y a la gente de menores recursos o de menores niveles de educación que a los que están en posesión de activos de capital o con mayor nivel de educación. Es un flagelo difícil”.

En el caso de Argentina es especialmente complicado porque hemos padecido dos hiperinflaciones y desde la década del sesenta hasta las hiperinflaciones hemos tenido el nivel de inflación más alto de la historia y del mundo. Somos como un alcohólico al que no hay que acercarle la botella muy cerca para que no se tiente”.

“Creo que el gobierno sabe que el problema es muy serio y que además se lo puede llevar puesto. El inconveniente es que la tentación, a veces, de evitar tomar decisiones más serias, poner el cuchillo a fondo para solucionar el problema, especialmente en años electorales, hace que uno diga: voy a ver cómo lo soluciono, cómo lo tapo durante un tiempo y después ver si lo puedo resolver. El problema es que esto se puede escapar, además el fenómeno inflacionario está íntimamente ligado con las expectativas y la credibilidad. A esto le sumamos un deterioro en el instituto encargado de la medición del aumento de precios que es el Indec, que es una institución que a través de los años ha gozado de muy buena reputación y prestigio, es una de las pocas instituciones oficiales que ha sido siempre bastante creíble por la fuerza de los hechos, el rigor metodológico, por la seriedad con la que se hacía todo, pero en los últimos tiempos ha sido puesto en duda. Mas allá de que haya necesidad de hacer algunos ajustes, cambiar los métodos en momentos en que se puede sospechar que el cambio metodológico se hace simplemente para medir la fiebre en forma distinta, es negativo”.

En relación a la política económica de este gobierno, yo en términos generales estoy de acuerdo con que sientan que el superávit fiscal y de la balanza comercial son dos pilares fundamentales del modelo de crecimiento. Me gustan esos dos aspectos del modelo y me preocupa la dependencia de las provincias del gobierno nacional”.

Me intranquiliza la inflación y alguna suerte de desprecio por la estabilidad institucional que desalienta la inversión, y la inversión es la base para que sigamos creciendo. La idea del impulso de crecimiento y el cuidado del superávit fiscal me parece que son muy positivas”.
Douglas.elespe@tfn.com.ar

(*) Presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas



 

Firenox Internet